¿Qué es ATLAS y cómo investiga yeshcube las intervenciones sonoras adaptativas?

ATLAS, Audio Therapeutic Library & Adaptive System, es el programa de investigación aplicada de yeshcube dedicado a organizar, evaluar y adaptar contenidos sonoros para experiencias de bienestar y regulación emocional.
El proyecto combina una biblioteca estructurada de contenidos con un sistema de adaptación basado en inteligencia artificial. Su finalidad es documentar qué recursos se han estudiado, para qué objetivos, con qué poblaciones y bajo qué condiciones de uso.
ATLAS se encuentra en una fase de fundamentación y diseño metodológico. El trabajo inicial comprende la revisión de evidencia, la definición de criterios de selección, la creación de una taxonomía y la preparación de protocolos de validación.
Evidencia fragmentada sobre sonido y bienestar
La investigación sobre música, sonido y bienestar se distribuye entre estudios académicos, intervenciones profesionales y aplicaciones comerciales.
Los estudios publicados utilizan poblaciones, contenidos, duraciones, variables y contextos diferentes. Esta diversidad limita la posibilidad de trasladar un resultado obtenido en una investigación concreta a otras experiencias o personas.
Una composición puede haberse evaluado en un entorno hospitalario, con una población determinada y bajo supervisión profesional. Las conclusiones quedan vinculadas a esas condiciones y al método utilizado.
También existen aplicaciones que agrupan música, paisajes sonoros o ejercicios guiados sin documentar la procedencia de los contenidos, las condiciones de aplicación o la evidencia asociada a cada recurso.
ATLAS aborda esta fragmentación mediante un sistema que relaciona cada contenido con sus características, su finalidad prevista y el respaldo disponible.
Biblioteca de contenidos sonoros
La dimensión Library de ATLAS consiste en una biblioteca organizada de contenidos sonoros.
Cada recurso debe incorporar información sobre aspectos como:
- Tipo de contenido.
- Duración.
- Características acústicas.
- Finalidad prevista.
- Población estudiada.
- Contexto de aplicación.
- Protocolo utilizado.
- Variables evaluadas.
- Resultados disponibles.
- Riesgos y condiciones de uso.
- Madurez de la evidencia.
La biblioteca puede incluir música, respiración guiada, paisajes sonoros, composiciones originales y otros formatos basados en audio.
La incorporación de un contenido indica que ha sido catalogado para su análisis. La ficha debe especificar qué se ha evaluado, qué resultados se observaron y qué preguntas siguen abiertas.
Sistema de adaptación
La dimensión Adaptive System estudia cómo seleccionar una experiencia sonora según el contexto y el objetivo declarado por la persona.
Entre las variables que pueden considerarse se encuentran el momento del día, la duración disponible, el entorno, las preferencias, la experiencia previa y la finalidad de la sesión.
La inteligencia artificial puede utilizar esta información para ordenar opciones dentro de un catálogo previamente definido. También puede ajustar la duración, la secuencia de contenidos o el tipo de guía incluida.
La adaptación debe operar dentro de criterios establecidos por los protocolos de ATLAS. Las funciones del sistema deben estar delimitadas y documentadas para cada aplicación.
La utilidad de cada forma de personalización constituye una hipótesis de investigación. Su evaluación deberá comparar criterios de selección y analizar su relación con la experiencia y los resultados observados.
Selección y validación de contenidos
El proceso comienza con la identificación de contenidos o intervenciones que cuenten con una justificación teórica o evidencia previa relevante.
La revisión inicial debe analizar el diseño de los estudios, la población, las métricas, la duración, el contexto y el alcance de las conclusiones.
Los contenidos seleccionados pueden avanzar después hacia pruebas específicas dentro del programa. Estas evaluaciones deberán definir:
- La hipótesis.
- La población participante.
- El objetivo de la experiencia.
- El contenido y su duración.
- Las condiciones de aplicación.
- Las métricas principales y secundarias.
- Los posibles riesgos.
- El procedimiento de análisis.
La Escala ERL permite documentar la madurez de la evidencia generada por cada contenido, protocolo o sistema de adaptación.
El nivel se asigna a una aplicación concreta. Un mismo recurso puede presentar grados de evidencia diferentes según la población, la finalidad o el contexto en el que se utilice.
Dimensiones de evaluación
ATLAS contempla varias dimensiones para evaluar las intervenciones sonoras.
Experiencia subjetiva
Esta dimensión recoge la percepción de la persona antes, durante o después de la sesión.
Puede incluir variables como calma percibida, activación, tensión, claridad mental, agrado, adecuación y disposición a repetir.
Respuesta conductual
La evaluación puede estudiar la continuidad de uso, la finalización de las sesiones, la frecuencia, las interrupciones y la elección entre diferentes contenidos.
Estos datos permiten analizar la aceptación y la viabilidad de las experiencias.
Variables fisiológicas
Algunos protocolos pueden incorporar indicadores fisiológicos cuando exista una justificación metodológica y condiciones adecuadas para su medición.
La selección de estas variables depende del objetivo del estudio y del alcance previsto para la intervención.
Usabilidad y accesibilidad
ATLAS debe evaluar si las instrucciones se comprenden, si la experiencia puede iniciarse y completarse con facilidad y si resulta accesible para diferentes perfiles.
También debe considerar sensibilidad auditiva, limitaciones sensoriales, neurodivergencia y posibles barreras culturales o lingüísticas.
Seguridad
La evaluación debe registrar malestar, rechazo, sobreestimulación, recuerdos adversos y cualquier incidencia relacionada con la exposición sonora.
Los protocolos deben definir criterios de interrupción y procedimientos de actuación cuando corresponda.
Preferencias y contexto cultural
La respuesta a la música y al sonido puede estar influida por la experiencia previa, las asociaciones personales, la cultura y las preferencias.
Una composición agradable para una persona puede resultar indiferente o incómoda para otra. Estas diferencias limitan la utilidad de los catálogos universales basados en categorías generales.
ATLAS estudia cómo incorporar preferencias sin tratarlas como evidencia de eficacia. El agrado puede favorecer la adherencia y formar parte de la experiencia, aunque no demuestra por sí mismo un resultado específico.
La contextualización cultural también afecta a los instrumentos, ritmos, estructuras, voces y significados asociados a cada contenido.
El desarrollo de una biblioteca diversa requiere colaboración con comunidades, profesionales y creadores capaces de documentar la procedencia y el contexto de los materiales.
Contextos de aplicación
ATLAS contempla aplicaciones en entornos domésticos, laborales, educativos, deportivos, sanitarios y residenciales.
Cada contexto requiere protocolos y objetivos propios.
En el entorno laboral, las investigaciones pueden estudiar experiencias breves de recuperación, descanso o regulación durante la jornada.
En deporte, pueden evaluarse sesiones vinculadas con preparación, recuperación y gestión de la activación.
En educación, las pruebas pueden centrarse en transiciones, concentración, descanso y gestión de situaciones de exigencia.
En contextos sanitarios o sociosanitarios, cada aplicación debe adaptarse a la población, la finalidad asistencial y la participación de profesionales.
En el hogar, las experiencias pueden integrarse en rutinas personales cuando sus funciones, límites y condiciones de uso estén definidos.
Estas aplicaciones representan líneas posibles de evaluación. Los resultados obtenidos en un ámbito requieren una revisión específica antes de aplicarse en otro.
Integración tecnológica
Los contenidos y protocolos desarrollados por ATLAS podrán incorporarse a experiencias integradas mediante Somia.
La arquitectura puede organizar la selección, la secuencia y la reproducción de los contenidos dentro de productos, dispositivos o espacios compatibles.
La integración puede producirse en aplicaciones, dispositivos portátiles, cabinas acústicas y otras soluciones propias o de terceros.
Cada implementación deberá respetar la finalidad, la población y las condiciones de uso evaluadas. Los cambios en la duración, el entorno, la interfaz o el acompañamiento pueden requerir nuevas pruebas.
Colaboración científica y de transferencia
ATLAS se desarrolla dentro de Allies como un programa abierto a colaboración científica, tecnológica y de transferencia.
Socios científicos
Los equipos científicos pueden participar en la revisión de evidencia, el diseño de protocolos, la selección de métricas, el análisis de resultados y la publicación de estudios.
Las áreas relevantes incluyen musicoterapia, psicología de la música, neurociencia, procesamiento auditivo, salud pública, interacción humano-computadora y metodología de investigación.
Socios de transferencia
Las organizaciones sanitarias, educativas, deportivas, residenciales y laborales pueden aportar contextos de aplicación y participar en pilotos.
Su intervención permite estudiar la viabilidad de los protocolos en condiciones reales, junto con las necesidades de implementación, formación y seguimiento.
Socios de desarrollo
Los socios tecnológicos pueden contribuir a la infraestructura de catalogación, reproducción, análisis, personalización e integración.
También pueden aportar herramientas para gestionar contenidos, recopilar datos o desplegar experiencias en diferentes dispositivos.
Socios impulsores
Las entidades financiadoras pueden apoyar líneas específicas de investigación, desarrollo técnico o transferencia.
Los acuerdos deberán establecer el alcance de la aportación, la independencia metodológica, las condiciones de publicación y la declaración de conflictos de interés.
Recursos para el desarrollo
El programa puede requerir diferentes formas de contribución según la fase de trabajo:
- Acceso a poblaciones de estudio.
- Infraestructura tecnológica.
- Conocimiento científico, clínico o metodológico.
- Espacios para pruebas y pilotos.
- Acceso a archivos, composiciones y grabaciones.
- Adaptación cultural y lingüística.
- Financiación para líneas de investigación delimitadas.
Cada colaboración debe definir las aportaciones, responsabilidades, condiciones de uso de los datos y resultados esperados.
Independencia y gobernanza
La gobernanza de ATLAS debe separar la financiación de las decisiones científicas.
La selección de contenidos, el diseño de los estudios y la interpretación de los resultados corresponden a los equipos responsables de la investigación y a los órganos de revisión aplicables.
Los acuerdos con socios e impulsores deben documentar:
- La finalidad de la colaboración.
- Las aportaciones de cada parte.
- Las responsabilidades.
- La propiedad y el uso de los datos.
- Los posibles conflictos de interés.
- Las condiciones de publicación.
- Los criterios de interrupción.
- Los derechos sobre contenidos y resultados.
Los resultados favorables, negativos o inconclusos deben formar parte del registro del programa.
Fases de desarrollo
ATLAS se plantea como un programa progresivo.
Fundamentación y diseño metodológico
La primera fase comprende la revisión de literatura, la definición de la taxonomía, la preparación de criterios de inclusión y el diseño de los protocolos iniciales.
También incluye la identificación de socios científicos y de posibles contenidos piloto.
Validación de contenidos piloto
La segunda fase prevé seleccionar contenidos y evaluarlos mediante protocolos delimitados.
El objetivo será estudiar su viabilidad, aceptación, seguridad y relación con variables definidas previamente.
Integración tecnológica
La tercera fase abordará la incorporación de contenidos evaluados a la infraestructura técnica y el estudio de diferentes sistemas de adaptación.
Las pruebas deberán analizar por separado el funcionamiento tecnológico y los resultados asociados a las experiencias.
Transferencia y ampliación
Las fases posteriores podrán incluir nuevos contextos, poblaciones y contenidos.
Cada ampliación deberá basarse en los resultados acumulados y en una revisión de las condiciones necesarias para preservar la calidad y la seguridad.
Estado del programa
ATLAS se encuentra en fase de fundamentación y diseño metodológico.
El trabajo actual se centra en organizar la evidencia, definir criterios de catalogación y preparar los primeros protocolos de validación.
Las aplicaciones descritas representan objetivos y líneas de investigación. El programa debe generar evidencia propia para determinar qué contenidos pueden utilizarse, con qué finalidades y bajo qué condiciones.
Alcance y límites
ATLAS se orienta a experiencias de bienestar, regulación y apoyo complementario.
Los contenidos del programa no sustituyen la valoración, el tratamiento o el acompañamiento de profesionales sanitarios cuando resultan necesarios.
Las referencias a dolor, ansiedad, sueño, deterioro cognitivo u otras condiciones requieren protocolos específicos, supervisión adecuada y una delimitación clara del uso.
La clasificación de un contenido dentro de la biblioteca tampoco convierte una pieza musical en una intervención universal. La evidencia se vincula con una población, una finalidad, un protocolo y unas condiciones concretas.
ATLAS debe evaluar por separado cada contenido, sistema de adaptación y contexto de aplicación antes de plantear su transferencia.


